0

El traumatólogo Julio Rodríguez de la Rúa emprende una nueva campaña como cooperante que le llevará a Chad este mes de julio

El doctor Julio Rodríguez de la Rúa parte este domingo hacia Chad. Será la sexta vez que el traumatólogo visite el país africano en el que durante quince días pondrá su trabajo y su experiencia al servicio de una población que aún acude a brujos y curanderos para tratar sus dolencias. Otra realidad y otro mundo que se esfuerza en cambiar. No hay novelería ni adorno en sus palabras cuando habla de las campañas en las que viene participando desde hace casi dos décadas. Bien con su ONG, la Asociación Andaluza de Cooperación Sanitaria, o colaborando con otras organizaciones (Misión y Desarrollo para Goundi), como en este caso, el especialista gaditano aporta lo mejor que tiene a pacientes sin más recursos que la buena voluntad de otros.

En esta ocasión parte solo desde Cádiz hasta N´Djamena, la capital de Chad, donde se encontrará con otro traumatólogo catalán. Ambos prestarán servicio en uno de los hospitales del padre Gerardi, un misionero jesuita ya octogenario que cambió el encargo de conversión religiosa por la labor social. Cuenta el doctor De la Rúa que en los años que lleva allí destinado ha llegado a crear cuatro centros sanitarios, uno de ellos es el de Le Bon Samaritain, que es además universitario.

El trabajo que el espera al especialista gaditano será doble: de atención y educativo, pues enseñará también a alumnos de la Facultad de Medicina del país técnicas y tratamientos para las patologías más habituales. «Ese ha sido otro logro del padre Gerardi que lo ha podido realizar con la colaboración de un cirujano ya jubilado, Pierre Farah, que fue catedrático de Cirugía de la Universidad de Beirut (Líbano). Entre ambos la han sacado adelante y forman cada año a unos treinta médicos.

«Nosotros vamos para pasar consulta a los pacientes, operarlos y atender urgencias y eso lo combinaremos con unos seminarios sobre cuestiones que nos solicita el profesor Farah y nos proponen los mismos estudiantes», asegura. Esos alumnos, con los que se comunican en francés, hacen también de traductores con los enfermos a los que ven durante la estancia. De ellos cuenta que «son unos alumnos extraordinarios, muy entregados y con un enorme afán por aprender».

El panorama que Julio Rodríguez de la Rúa se va a encontrar en N´Djamena es poco amable. Explica que las patologías más habituales son infecciones del aparato locomotor como osteomielitis y artritis en estadios muy avanzados. «Tanto que es posible que ningún médico occidental lo haya visto jamás en su ámbito», dice. «Yo vi algo parecido cuando empecé en la medicina en los años sesenta, pero ni siquiera a ese nivel», recuerda. Las amputaciones también ocupan gran parte de la consulta ante las pocas posibilidades de recurrir a otros métodos que no sean la medicina tradicional que practican brujos y curanderos.

Madagascar, el destino habitual

Además de esta campaña en Chad, el traumatólogo contribuye a la preparación de otra en Farafangana, el pequeño pueblo rural de Madagascar que los profesionales sanitarios de la Asociación Andaluza de Cooperación Sanitaria visitan cada año. Cuenta que «14 personas partirán en octubre y entre ellas irán un óptico y un ortopédico para poner prótesis y revisar las que ya tienen».

Durante estos meses han hecho acopio de recursos que les permita desarrollar la labor, por eso el doctor De la Rúa ha querido aprovechar la oportunidad para agradecer a aquellos que colaboran con este colectivo. Uno de los grandes impulsos para esta nueva campaña ha sido la cena que se celebró en San Fernando el pasado 25 de junio y a la que acudieron casi 500 personas para recaudar fondos. También aportan su granito de arena el Colegio Médico de Cádiz, la Asociación de Neurociencias y varias marcas comerciales médicas. Igualmente ha agradecido al pintor conileño Adrián Torres que ha donado un cuadro para un sorteo cuyos beneficios serán para esta asociación. Y finalmente la Fundación Cajasol, que ha cedido locales para celebrar desayunos y actividades relacionadas con el trabajo que realizan, además de ofrecer su colaboración para que les permita continuar con ese puente solidario que han construido.

 

Deja un comentario